Día 2, De Stein am Rhein a Uberlingen
El segundo día se levantó muy nublado, toda la noche lloviendo sin parar, presagiaba que sería un día mojado y algo fresco, y así fue. Nos vestimos con nuestros chubasqueros y nos dispusimos a afrontar la ruta de la mejor forma posible.
La verdad es que no llovió demasiado, era ese tipo de gotas que te permite seguir y no molesta. También es verdad que íbamos bien equipados. Lo más peligroso las posibles caídas por el agua… pero los neumáticos que llevábamos eran especiales para mojado… todo un lujo alemán.
La ruta se desarrollo bien, fue larguita y pudimos visitar todos cada uno de los pueblos que atravesábamos durante la ruta. La lluvia tan sólo hizo acto de presencia a ratos y de forma suave, sin obligarnos a pararnos ni refugiarnos. De nuevo llegábamos a Constanza, pero esta vez por el lado suizo.
Constanza fue el paro para avituallamiento, esta vez toco Kebab y Macdonals… les encanta. De ahí volvimos a afrontar la recta hasta el hotel y llegar hasta un puerto donde cogeríamos un transbordardor que nos llevaría hasta nuestro destino. Uberlingen. La verdad es que todo fue rodado… llegar y cogerlo. Tan sólo 15 minutos de barco para atravesar el lago. Al llegar al destino si descargó una gran tormenta que nos obligó a enfundarnos nuestras caperinas. …..
La principal odisea, buscar el hotel. Esta noche era tan sólo dormir.. la cena era abierta, aprovechamos para buscar un italiano. El paseo turístico de tarde por la cidudad lo hicimos bajo una leve lluvia que de nuevo nos obligó a refugiarnos. Después como por arte de magia se despejó y un bonito atardecer nos despidió de la larga jornada. En líneas generales día de reflexión.
[rev_slider uberlingen]
No responses yet