Tener conversaciones con Emilio siempre son muy beneficiosas, me sirven para clarificar pensamientos, acciones y sobre todo calmarme. Eres muy auténtico Emilio. Tuvimos una muy buena conversación, de esas filosóficas que deben marcar un punto de inflexión.

El tema que debatimos fue, como no , las relaciones entre las personas y como nos afectan si no sabemos gestionarlas de forma adecuada. El, es de la teoría que las relaciones humanas o más bien, entre humanos, suelen tener siempre una connotación egoísta y que no hay que tomárselo a mal. En todo tipo de relaciones ( amorosas , de trabajo, familiares o de amistad) siempre hay un intercambio, siempre hay alguien que exige más y alguien que se aprovecha más que el otro. Nunca están compensadas al 50%.

En toda relación siempre se busca algo, siempre te debe aportar algo (egosimo). Si no existe ese intercambio vital que te alimente, si lo que te aporta, no está alineado con los objetivos personales de supervivencia ( crecimiento personal diría yo) o, simplemente, no es suficiente… las relaciones suelen acabarse…. o como dice Emilio… te colocan en otro compartimento hasta que te dejan de visitar Y esta es la teoría que intentaré desarrollar.

El famoso Gen Egoísta y la Teoría compartimiento

El primer concepto que planteo es la necesidad de relacionarnos y como nos relacionamos. El planteamiento está basado en la teoría de Richard Dawkins el Gen egoísta que, por cierto ha sido mejorada incorporando otros aspectos, Simplificando mucho, como decía las relaciones humanas se comportan de forma egoísta. En cualquier relación siempre buscamos un beneficio personal, algo que nos aporte, llene, nos mejore, nos complemente.. nos haga mejores.. sirva para supervivir. Si no existe ese beneficio.. la relación cambia , se duerme, se aletarga e incluso desaparece.

El segundo concepto es el de los compartimientos. Las relaciones humanas son del tipo peer to peer tanto en individuales o como grupales, es decir, singulares, personales y muy propias o incluso propietarias. Así mismo las relaciones entre personas suelen ser temporales, no que duren poco, si no que se establecen relaciones de forma temporal en función del momento y necesidades vitales de los relacionantes y que, además, estas, sin duda van cambiando con el tiempo. El claro ejemplo es la relación entre padres e hijos, los matrimonios o de amistad. Como decía a veces, temporalmente definitivo o definitivamente temporal.

Los compartimentos relacionales los podemos asociar de forma metafórica, por ejemplo, a un espacio cerrado donde interactuamos dos o más personas, donde intercambiamos energía y donde nos alimentamos mutuamente ( importante aspecto). Sería como un compartimento privado entre relacionantes. Siempre es muy personal y sólo ellos saben y conocen sus reglas. Podemos relacionarnos con alguien en un mismo compartimiento privado ( sería las relacionantes más intimas) y depende siempre del tipo de relación en un rellano o un comportamiento temporal (relaciones esporádicas) tenemos compartimentos de uso común como las escaleras, el rellano el ascensor (relaciones de amistad) e incluso compartimientos más globales como una ciudad, un club o un evento (relaciones sociales). Da igual la unidad de compartición, tamaño o forma. La vinculación basada en ese contacto, ese intercambio depende de las personas que se relacionan, cómo se relacionan y qué provecho «egoísta» que obtienen o pretenden obtener.

A veces… nos apegamos a un compartimento específico ( modelo de relación), en ella estamos cómodos ya que el beneficio que obtenemos (egoísmo) es suficiente como para seguir estando. Otras en cambio de forma voluntaria o involuntaria, vamos cambiando de compartimento, lo abandonamos o nos expulsan ya que no nos aporta eso que requerimos ( egoísmo). Buscamos continuamente otros compartimentos (nuevas relaciones) que podamos obtener «mejor provecho».

Es verdad que a veces, nos sacan del compartimento o incluso nos quedamos solos sin darnos cuenta o sin quererlo, es decir, vemos que nuestra relación ya no comparte ese compartimento. Emilio explica… de pronto ves que te han colocado en otro compartimiento y eso puede pasar incluso de repente sin darnos cuenta.

Que te cambien o cambies de compartimiento o, simplemente, que las personas necesitemos cambiar de compartimento no lo hemos de vincular necesariamente con algo malo o despectivo. El crecimiento personal vinculado con la genética de la persona y su momento vital hace que estemos en constante cambio. De ahí nuestro egoísmo en las relaciones. Son nuestras necesidades básicas. Nuestras nuevas situaciones de vida hacen que requieras, quizás, de nuevas relaciones o sistemas relacionales que te alimenten ( egoísmo). A veces simplemente las que ya tienes cambian de compartimiento (contigo o sin ti) para cubrir sus necesidades (egoísmo). Cuantas veces hemos escuchado que dos personas se han separado por que han evolucionado de forma diferente y ya no tienen nada en común. Cuesta, pero hemos de aceptar que las relaciones son cambiantes, relacionadas como he dicho antes con el crecimiento personal y que las necesidades ( egoísmo) de las personas marcan la vinculación entre personas.

Uno de los secretos en las relaciones es poder evolucionar de forma que, en caso de existir cambio de compartimento, no te afecte. Insisto, ese cambio puede ser elegido o forzado. Emilio dice que el secreto es poder tener la libertad de elección, de poder evaluar ese nuevo compartimiento, esas nuevas reglas y si tu egoísmo queda cubierto o no. Tu decides si sigues ahí o cambias de compartimiento.

Siempre pongo el ejemplo de una (o varias) persona que hace muchos años que conozco, hemos estado cambiando de compartimiento continuamente a veces juntos y la mayoría de veces de forma separada pero siempre tenemos nuestro propio compartimiento, eso si especial. Últimamente y, por circunstancias de la vida, estuvimos en compartimientos separados, muy separados pero la vida nos ha vuelto a juntar de nuevo en uno propio.

No ha significado que hayamos vuelto a compartir el mismo compartimiento que teníamos antes ( eso no funciona nunca, los momentos vitales cambian), sino simplemente hemos generado uno nuevo, diferente, propio de la nueva situación vital de ambos. En ese nuevo compartimiento, sus necesidades vitales eran ( y son) muy absorbentes, muy demandantes y necesitadas (egoismo) Seguramente desbalanceadas. Es una situación vital y sus exigencias de absorción son mayores que las de donación. Al inicio de este nuevo compartimiento ofrecí, entregué compartí mucho pero mi genética solicitaba ese 50% que siempre reclamo pensando que sería parecido a los compartimientos anteriores. Me equivoqué.

La realidad es que este nuevo compartimiento se rige por otras reglas. No equitativas, o al menos de forma diferente a lo que yo solicito. Puedo estar de acuerdo o no, puedo pensar que es justo o no pero, ese nuevo compartimiento, tiene esas reglas de funcionamiento. La libertad de quedarme en el nuevo compartimento es sólo mía, nadie me obliga. Voy a recibir seguramente cosas diferentes, no se si son lo suficientes como para que mis necesidades (egoísmo) se alimente lo suficiente. Es una decisión mía. Puedo exigir más, estoy en mi derecho, pero seguramente lo único que puedo conseguir es que me expulsen de ese compartimento o lo que es peor, que de nuevo me quede solo. El mero hecho de entenderlo y poder relativizarlo puede ayudarme a aceptar la situación, reformular mi egoísmo y ver de que forma me puedo alimentar en ese nuevo compartimiento. Emilio si que lo ve. Lo siente. Eso me deja tranquilo.

Mis conclusiones

En un mundo de cambios constantes, vínculos frágiles, amor líquido y escasa responsabilidad emocional la teoría de los compartimentos encaja perfectamente. Entiendo que mi labor y mi libertad de elección me pertenecen y aquí quizás radica parte del éxito de mi felicidad. Pese a que los nuevos cambios me causan un cierto desajuste, me siento capaz de resistir y priorizar mi bienestar personal. Mi única duda es, si estos nuevos vínculos con gente allegada me causarán, carencias emocionales; temo repetir patrones del pasado. Actualmente, valoro más los afectos y su presencia que el esfuerzo que requieren, porque poder disfrutar las, de la forma que sea, y eso ya es suficiente recompensa. También es verdad que me voy dando vueltas al barrio, descubriendo nuevos edificios, nuevos rellanos, nuevos compartimentos y nuevas energías que alimenten mi egoísmo aunque sea de forma temporal.

Como dice Robe.. evolucionamos. Gracias Robe…

PD: Después de que algún seguidor haya podido leer el post y sobre todo, Monzerrá, me gustaría aclarar alguna afirmación que podría llegarse a malentender. El concepto de egoísmo, en este post, no lo deberíamos identificar como algo peyorativo o negativo. Cuando hablo de egoísmo , en las relaciones, me refiero a la alimentación básica que todos buscamos y necesitamos es pura supervivencia. En la relaciones, amistad, amor o vinculación con familiares nos basamos en intercambios. Bilaterales. No tienen porque ser equitativos ni de la misma índole. Cualquier relación nos aporta, bien sea energía, complementos.. o incluso adrenalina para alimentar nuestras necesidades. En las relaciones tóxicas por ejemplo.. siempre hay intercambio aunque parezca extraño. El intoxicado recibe.. algo, no se que, que le hace subir sus endorfinas ( su nivel de adicción) y aunque sea poco tiempo se siente.. bien. El intexicante recibe chutes de autoestima, dominio, control y manipulación.

En cualquier tipo de relación si no existe ese feed back energético .. no hay relación. Con esto no quiero decir que nos aprovechemos de los demás y que sólo estemos para nuestro beneficio sin pensar en el bienestar del otro. Es como decía Richard Dawkins nuestro Gen egoísta. El hecho de recibir tan sólo muestras de amor, amistad ya es suficiente para llenar nuestro interior o nuestro corazón…. por eso es tan difícil .. todo.

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